El fin de semana pasado, aprovechando mi visita a Barcelona, me compré el objetivo que todo aficionado-semi-profesional a la fotografía debería tener en su equipo. Se trata de un objetivo con focal fija de 50 mm (que con la multiplicación 1.5 de Nikon se convierte casi un 75 mm) y que tiene una obertura (número F) de 1.8. La verdad es que llevaba tiempo queriendo hacerme con el, pero no veía la oportunidad para hacerlo. Dicen de esta pequeña joya, que va perfecta para retratos y por su luminosidad a mi me vendrá bien en los conciertos. También tengo que deciros que su precio esta realmente bien, pues la calidad/precio de este objetivo es quizás la mejor baza que tiene. Por 125€ puedes encontrarlo en muchas tiendas especializadas de fotografía. Pues nada, a ver si le saco partido. Mi próximo objetivo ya tendrá que ser un 18-50 2.8 o un 24-70 2.8. Pero de momento, a explotar el 50mm.


Pues tienes toda la razon, todo aficionado deberia tener este objetivo, a mi me encantó cuando lo compre, sobre todo por que yo soy amante de los retratos con bokeh jeje :D suerte con eso! :D