El jueves 14 de febrero teníamos una cita con uno de los músicos mas grandes que ha dado el rock americano, Neil Young. La gira que le llevaría por Europa, ninguna fecha anunciada en España, tenia como inicio en Bélgica y poco después doble cita en París (jueves y viernes). Mi amigo Kiko y yo sabíamos que esta vez no nos lo podíamos perder, por lo que organizamos uno de los viajes mas emocionantes de nuestras vidas. 2 noches con Neil Young en majestuoso teatro Le Grand Rex de París.
Los nervios de la noche anterior hicieron mella, aunque el jueves bien temprano nos fuimos al aeropuerto de Barcelona. Una vez en el avión, tuvimos una situación un tanto kafkiana que nos hizo reír gran parte del viaje. Antes de despegar, nos sentamos en nuestros asientos y nos pusimos el iPod para escuchar la interpretación que hizo Neil de Mr. Soul en el primer concierto de Bélgica. En estas que nos llega un “azafato” asistente de vuelo y nos dice que yo no podía sentarme en ese asiento, aunque nosotros con la música puesta entendimos que no podíamos escuchar música durante el vuelo. Fue una situación extraña, bizarra, pues yo iba preguntando porque no podía escuchar música durante el vuelo y el pobre hombre trataba de decirme que no podía sentarme en ese asiento porque tenia una cinta en el respaldo que lo indicaba. Una vez nos dimos cuenta de lo que nos estaba tratando de decirnos, empezamos a reírnos sin parar. Al final nos cambiaron de asientos (para poder realizar el viaje juntos) y nos pusieron en los asientos XL (que es como les llaman ahora en Vueling y que te hacen pagar 12€ extra) situados en las salidas de emergencia. Todo un detalle y que nos hicieron el viaje mucho más cómodo.
Llegamos sobre la una del mediodía al aeropuerto Challes de Gaulle de París. De allí cogimos el RER (el tren de cercanías de Francia) para llegar al centro de la ciudad. Nos metimos en el metro y directos al hotel. Una vez aposentados… fuimos a hacer un reconocimiento de la zona, pasar por delante del teatro para ver el ambiente y de vuelta al hotel. Como el concierto de la primera noche teníamos las entradas más baratas y sin numerar (Balcon Haut) nos fuimos para el teatro y nos metimos en uno de los bares cercanos para hacer tiempo. El tiempo en el bar pasaba lentamente…hasta que una hora y cuarto antes del concierto entramos en el teatro. Una vez aposentados en nuestros asientos los nervios iban subiendo de tono. A las 20.30 salía Pegi Young (mujer de Neil) para interpretar unas cuantas canciones a modo “telonera”. La banda que llevaba era de autentico lujo, pues eran parte de la banda de su marido. Ben Keith con su inseparable Pedal Steel Guitar, Rick Rosas al bajo y un joven Anthony Crawford a la guitarra. Su actuación duró unos 40 min. y después de una pausa de unos 15 min. llegaba la hora del mas grande.
A sus 62 años Neil Young entraba en el escenario, camuflado detrás de un cuadro, vestido con un traje blanco y recibiendo una gran ovación por parte del público. Yo no me lo podía creer, estaba embobado viendo como nos saludaba uno de los músicos que más he admirado por toda su larga carrera. Los conciertos que Neil Young ofrece en esta gira son con dos partes bien diferenciadas. Una primera, el solo, en acústico. Uno de los grandes sueños que muchos hemos tenido, imaginándonos un concierto de esas características, tal y como escuchábamos en su época ese magnifico Unplugged o mas recientemente ese recuperado 1971: Live At Massey Hall que se edito el año pasado. Y otra parte eléctrica con la que se puede vivir la parte mas dura, ese ROCK en mayúsculas.
Neil se sentó en el centro del escenario, custodiado por sus múltiples guitarras y armónicas. Y cuando sonaron los primeros acordes de From Hank To Hendrix los sentimientos que inundaban nuestros cuerpos explosionaron en forma de pelos de punta que llevaríamos siempre con cada una de las piezas que fue tocando el canadiense. El set acústico fue una gozada. La segunda canción que entonó fue una de mis canciones favoritas del disco On The Beach, Ambulance Blues, que es simplemente preciosa y que cuenta con una letra espectacular. Después le toco el turno a Sad Movies, una cover de Sue Thompson. A Man Needs a Maid le siguió y fue una de las mas ovacionadas, después vino el turno de No One Seems To Know. Al finalizar la canción se empezaron a escuchar frases de algunos fans hacia el músico que se cerraron con un Shut up! espontaneo de un asistente que provocó risas y aplausos. Harvest fue la siguiente y una de mis favoritas de la parte acustica fue sin duda Journey Thru The Past. Después Neil empezó a hablar y a contarnos anécdotas que estaba recordando en ese momento. Hay que recordar que esta hecho todo un Storyteller. Mellow My Mind con ese banjo tan característico y Love Art Blues le siguieron. Y antes de empezar a cantar Don’t Let It Bring You Down nos contó una anécdota sobre la historia de una de sus guitarras, de como recibió el antiguo dueño dos balazos que hirieron la guitarra ocasionando dos agujeros que aún conserva. Después Cowgirl In The Sand desató una gran ovación en su inicio, pues es una de las canciones que podemos encontrar en el gran disco Everybody Knows This Is Nowhere del año 69. Finalizando el concierto con Out On The Weekend neil se despidió y poco después se anunció por megafonía que se haría una pausa de 20 min.
La parte eléctrica era una incógnita para nosotros. No nos esperábamos que Neil desatara, como los viejos tiempos, esa furia de sus guitarras y que se moviera como si tuviera 30 años menos a sus espaldas. Empezó ese viaje eléctrico con Mr. Soul, con ese riff inicial que la hace un poco “stoniana”. Es curioso porque esta canción la recordaba, horas antes de escucharla en una conversación con kiko, en los conciertos que hizo en la gira del disco Trans. Me venia a la cabeza esas imágenes con Neil y esas gafas de sol horteras, vestido con una americana, con ese micro colgado tipo Madonna y esos ritmos electrónicos. No me acordaba de como sonaba la primera versión del disco Decade del 77, sino que tenia en mente esa versión electrónica y rara (por decirlo de una forma) del disco Trans. Nos reímos mucho al comentar esa anécdota en el viaje de ida. Después de esa canción, nos remontamos a la época del disco Zuma para escuchar la magnifica Don’t Cry No Tears. Que emoción tuve al escuchar las primeras notas, fue algo inesperado. Al terminar, vinieron dos de los nuevos temas del Chrome Dreams II, primero con Dirty Old Man (que fue tareada por nosotros durante todos los días a todas horas), que nos sorprendió la fuerza y rugosidad de la guitarra de Neil, que hacía que el tema ganara mucho más en directo que en la versión en estudio. Y después Spirit Road, de la que también nos gustó su interpretación en directo y que también cantamos ese estribillo tan sencillo. Después de esa dosis doble de rock desenfrenado llegó el turno de calmarse un poco con la vieja Bad Fog Of Loneliness (recuperada en el concierto del Live At Massey Hall: 1971). Después presentó a la banda que le acompañaba, Ben Keith, Rick Rosas, Ralph Molina (grande la ovación al batería de los Crazy Horse) y su mujer Pegi Young que hacía coros junto con Anthony Crawford. Winterlong fue la encargada de proseguir. Oh Lonesome Me del gran disco After The Gold Rush fue la siguiente. Y antes de tocar The Beliver, Neil contó otra anécdota sobre los camiones y de su madre. Y con The Hidden Path nos quedamos embobados de nuevo por la gran interpretación, esa forma de sacar y exprimir sonidos de su “old black” fue impresionante. Una canción que duró unos 20 minutos y que nos hizo toda una demostración de talento y destreza con los pedales de distorsión. De esa forma finalizó esa parte eléctrica, dejando el listón muy alto. Un servidor no se esperaba que eso que había presenciado podía superarlo.
Pero al cabo de unos minutos, tras grandes aplausos, volvieron al escenario para encarar la recta final del concierto. Los bieses fueron muy grandes. Cinnamon Girl y Like A Hurricane fueron las encargadas, por ese orden, de dejarnos nuevamente con la boca abierta. Una noche perfecta, inolvidable, preciosa…que nunca (nunca) olvidaremos.
Setlist del concierto de Neil Young el 14/02/08 en LeGrandRex de París.
Acoustic Part: From Hank To Hendrix / Ambulance Blues / Sad Movies / A Man Needs A Maid / No One Seems To Know / Harvest / Journey Through The Past / Mellow My Mind / Love Art Blues / Don’t Let It Bring You Down / Cowgirl In The Sand / Out On The Weekend / Electric Part: Mr. Soul / Don’t Cry No Tears / Dirty Old Man / Spirit Road / Bad Fog Of Loneliness / Winterlong / Oh, Lonesome Me / The Believer / No Hidden Path // Cinnamon Girl / Like A Hurricane.


Electric Feel by MGMT



Pelos de punta y multitud de sonrisas al leer la crónica. Menudo viaje, aún me cuesta creer que escuchamos (y vimos) todas esas canciones en directo frente al Tío Neil. Y un gustazo compartirlo contigo (¡¡viaje hombre sucio, tan tananá!!).
PD: Ya colgaré yo algo sobre el concierto, aunque será más breve.
Solo el pensar que yo estuve en Amsterdam una semana antes de que tocara el tío Neil me pone de mal humor… no veas lo jodido que es estar paseando por las calles de “la ciudad del vicio” y ver los posters del concierto para la semana siguiente.. en fin, no tiro la toalla, seguro que habrá una próxima vez.
Saludos.
Pd. Segunda oportunidad (o repetir) para ver a Roger Waters en España http://actualidad.terra.es/cultura/articulo/roger_waters_atarfe_granada_pink_2265923.htm
Me has puesto la piel de gallina, amigo. Es como si estuviese viendo el concierto. Y menudo setlist! Comparto contigo la devoción por Ambulance Blues, una auténtica obra maestra que sin duda está en mi top 10 de canciones favoritas. Que no deje de tocarla en Londres…
Saludos!
hola!
Yo también estuve el jueves en el Rex, y aún haber vuelto a Barcelona, todavía no he aterrizado… Es difícil continuar como si nada.
Por cierto, creo que volamos en el mismo avión hacia París (creo haberte reconocido en alguna de las fotos colgadas enlaplayadeneil) y recuerdo algo de cambios de asientos en el avión…
Me pareció que en el acústico Neil estaba muy muy metido al 100 por 100 en el lugar, no sé, muy relajado… como si fluyeran las canciones según su estado anímico… no sé explicarlo… fue muy especial lo que desprendía desde el escenario ¿Pasó lo mismo el dia 15? ¿qué diferencias crees que hubieron en los dos conciertos? ( no me refiero a las canciones de los sets).
Carmen
Jojojo, ¡el cambio de asientos!
Éramos nosotros sin duda…
Si, Antonio me comentó que una chica nos había medio-reconocido en el avión jajaja
Una pena que no nos conociéramos al final Carmen.
Me gusta tu pregunta sobre las diferencias entre los conciertos, quizás me anime y te lo responda en la segunda parte del viaje jeje pero te adelanto que quizás la parte acustica del segundo día me emocionó mucho mas que la del primer día. Y al revés con la parte electrica, porque a mi Like A Hurricane me tocó mucho la fibra jeje
Saludos,
Sergi
El segundo día te emocionó más?!!!!!
Y como lo aguantaste ???!!!!!! jajjajaja
Yo menos mal que el concierto no sólo fue acústico porque cuando empezaron los primeros acordes de Out on the Weekend me dije: de esta no salgo… es superior a mí!!!
Las partes, no los días!
O sea que la parte acústica del segundo día me gustó más que la parte acústica del primer día. Y al revés con la parte eléctrica, mejor el primer día que el segundo.
Aunque esas apreciaciones… las diferencias son muy pocas, pues Neil Young es el puto amo. Eso lo sabemos todos jeje
He recordado ahora lo de los cambios de los asientos en el avión, no veas como nos reimos en el avión y todo el viaje.
Saludos.
Ya, ya te había entendido, al decir el segundo día me refería a la parte acústica.
Sobre los asientos quien más quien menos tuvimos problemas. A nosotros nos tocaron los últimos de la cola, al lado de los wc, los más estrechos, un agobio!!!!… El azafato nos dijo que esos aviones eran los más viejos, que habían reutilizado butacas de otras compañías… buafff!!! Yo flipando, y al verme la cara me dice: tranquila es un vuelo corto! Pero bueno, la causa se lo valía no?!!!
Ah! encantada de conocerte Sergi!