
Hablar de Chris Cornell es algo que me gusta mucho. Su voz me cautivó cuando escuché por primera vez a Soundgarden en el instituto, hace mil años. Por aquel entonces escuchaba mucho rock, recuerdo que era la época de Nirvana, Pearl Jam, Rage Againts The Machine … incluso los Smashing Pumpkins sonaban en mi walkman (¿alguien se acuerda de los insuperables reproductores de Sony?). Pasaron los años y me fui interesando por otras cosas. Pero siempre con una oreja pendiente de lo que hacían ciertos grupos. Y ese fue el caso de como seguí la carrera de Chris Cornell. Cuando supe que se juntaría con el gran Tom Morello y el resto de integrantes de los Rage Againts The Machine para formar uno de esos super-grupos no me lo podía creer. ¿Como sonará esa voz tan inconfundible con ese inconfundible guitarrista? Pues bien Audioslave (ese es el grupo que les unió) sacaron unos discos estupendos. Pero antes de eso Cornell ya publicó algo en solitario, como por ejemplo el brillante Euphoria Morning (Interscope, 1999) y se juntó con los miembros que quedaron huerfanos de Mother Love Bone para formar un grupo al que llamarían Temple of the Dog y al que pedirían que Cornell se les uniera para poner su voz.
Pues bien, después de la disolución de Audisoslave (o más bien se toman un respiro), Cornell que no se puede estar quieto saca al mercado Carry On (Interscope, 2007). Un disco del que aún estoy en el proceso de asimilación y del que he escuchado tan solo un par de veces. Pero la primera impresión es que los 14 temas (+ un bonus track) que componen el álbum se destila buen hacer (como es siempre habitual en Cornell) y cosas realmente muy interesantes. Aunque me gusta mucho más la segunda parte del disco que la primera. A partir de la versión que se casca a Billy Jean el disco gana mucho en la calidad de los temas. Silence The Voices es una de las que más me gustan, o incluso el tema de la banda sonora de Casino Royale, You Know My Name de la que solo recuerdo cuando visioné el film. El single rockero No Such Thing no me entusiasma demasiado, aunque a copia de escucharlo no resulta tan simple. En definitiva y a la espera de profundizar más en el álbum me quedo con un buen sabor de boca. Siempre seguiremos la voz de Cornell allá donde esté.



y olé!!
Si existe a alguien dentro del mundo de la música al que le tenga como punto de referencia y al que le vea casi como una figura de un “idolo” ese es Chris Cornell. Audioslave es mi grupo favorito y Chris es una de las mejores voces del panorama mundial desde que empezó a cantar con los mozos de Soundgarden hace mil años (como bien dices jaja, es que es hace ya mucho tiempo!). Es por ello que me es dificil ser algo objetivo con este ultimo “Carry On” pero , tras escucharlo decenas y decenas de veces en los ultimos 20 dias, debo decir que me gusta mucho y que coincido contigo en el que album gana enteros a partir de la mitad del mismo.
God bless Cornell
(me han reservado una entrada para el concierto que dará en Copenhague en agosto y es posible que vaya. uno de mis sueños es escuchar “im the highway” en uno de sus conciertos :))